|
|
 |
 |
| |
| |
 |
Primero, visita al veterinario
Tu mascota necesita ante todo una revisión veterinaria para controlar su estado.
Además, si el centro de acogida no lo ha hecho ya, necesitará ponerse al cía en vacunas
y desparasitación interna y externa.
Tu veterinario indicará la pauta más apropiada para tu mascota, y probablemente tratará
de comprobar que no hay ninguna enfermedad latente.
|
 |
Al llegar a casa
Primero, deja que pasee libremente e investigue su nuevo hogar al completo.
No le atosigues a caricias, atenciones, mimos y exclamaciones; con los nervios
sólo le asustarás. Ya tendrás tiempo de mimarlo: todo llega.
|
 |
Alimentación
Para una alimentació sana y equilibrada, elige un pienso adecuado a su edad y actividad.
Deja siempre agua limpia a su disposición.
|
 |
Aseo
Cepillado: con pelo corto, lo necesitará 1 ó 2 veces por semana, con pelo largo, ada 2 días.
Baño: deja pasar unos días desde la llegada a casa, en especial si el veterinario le ha administrado alguna vacuna. Llegado el momento, báñalo con agua templada y champú neutro, y sécalo a fondo.
|
 |
Su cama
Habilita para su cama un rincón alejado de corrientes, seco, limpio y tranquilo.
En el interior: Una manta, un cojín o un cesto es suficiente.
En el exterior: Proporciónale una caseta aislante y elevada del suelo, y espacio para agua y comida protegido de la lluvia y del calor. Procúrale sombra abundante más allá de la proporcionada por la caseta.
|
 |
Paseo
Establece y respeta los horarios de paseo de tu mascota, de acuerdo con sus necesidades, por edad, raza y tamaño.
Aprovecha cada actividad durante los paseos para que aprenda y juegue contigo, caminando a tu lado con la correa, relacionándose con personas y otros animales, parándose cuando se lo pidas, jugando...
El animal debe ir siempre junto a su amo, atado de la correa. Sólo debe quedar libre, y siempre bajo vigilancia, en espacios donde no esté expuesto al tráfico ni pueda ocasionar molestias a personas ni animales.
Recuerda que debe aprender a disfrutar de su libertad de forma progresiva; para ello, antes deberá aprender a acudir sin dudar cuando le llames.
Para mejores resultados en su educación, no dudes en acudir a profesionales que te orientarán sobre la mejor manera de educarlo.
|
 |
Sus "necesidades"
Un animal adulto por lo general, tras unos primeros días de adaptación, se acostumbrará rápidamente a tus horarios de paseo.
Un cachorro deberá aprender desde el principio. La mejor forma de enseñarle es pasearlo a menudo, y prever "los momentos" más propicios (después de comer, al despertar de una siesta, después de permanecer un rato jugando...).
|
 |
Sólo en casa
Es importante que tu mascota aprenda a quedarse sola en casa, sin ocasionar destrozos ni molestar a los vecinos.
Acostúmbralo gradualmente, empezando por dejarlo sólo encerrado en una habitación durante unos minutos. Si se comporta correctamente, se le debe premiar, pero sin darle excesiva importancia, puesto que es algo que deberá aceptar normalmente. Si araña la puerta, ladra o aulla, debes regañarlo, sin pegar ni gritar, e insistir de nuevo. Si cedes, interpretará que con su actitud consigue precisamente, librarse de la situación.
Por lo general necesitará un buen paseo antes de quedarse solo, y si se le proporciona la distracción de algún juguete se reducirá la tentación de distraerse con otras cosas.
No dudes en acudir a un profesional acreditado en caso de dudas sobre cómo educar a tu mascota. Tu veterinario también te puede aconsejar o dirigirte al lugar adecuado.
|
|
|