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Control de la coccidiosis
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Gestión e higiene

Para desarrollar programas de higiene adecuados, es importante valorar la correlación entre el parásito (Isospora suis) y el huésped (lechones).

Si los lechones está sanos, tienen un estado inmunológico general óptimo y sólo están expuestos a una dosis infecciosa reducida de ooquistes esporulados de I suis, pueden estar infectados pero no mostrar signos de diarrea. Además, cuantos más días de vida tengan los lechones antes de estar expuestos a los coccidios, más suave será la coccidiosis que desarrollen.

La infección proviene de los oosquistes, excretados por los lechones de partos anteriores, que sobreviven en el suelo y las paredes. Esto indica que la gestión, limpieza y desinfección de la maternidad son muy importantes, si se pretende reducir la coccidiosis en los lechones. No obstante los oosquistes, son muy resistentes a la mayoría de los desinfectantes comúnmente utilizados. La forma más efectiva de reducir el número consiste en lavar la maternidad con agua caliente (>70º C), secarla y usar productos químicos específicos. Para disminuir la presión infecciosa, deberán tomarse y combinarse varias medidas:

  • Lipiar correctamente con agua caliente y alta presión.
  • Usar un quemador (p. Ej., un soplete de gas).
  • Espolvorear el suelo con cal.
  • Utilizar un desinfectante adecuado (p. Ej., desinfectante cresólico).
  • Asegurarse de que los cubículos estén completamente secos antes de introducir un nuevo lote.
  • Mantener las cochineras limpias y secas durante las primeras semanas.

También es importante garantizar que los oosquistes de los cerdos adultos no contaminen a los recién nacidos a través de las botas, escobas u otros aparatos, y prevenir cualquier posible transmisión de materia fecal de las fosas.

La aplicación de un buen programa de higiene, adaptado a la situación específica de cada granja, debería ser obligatoria. Sin embargo, con la coccidiosis resulta frustrante el hecho de que puede aparecer incluso en granjas muy limpias, donde se han puesto en práctica todas las medidas mencionadas.


Opciones de tratamiento

Se puede utilizar la quimioprofilaxis o la quimioterapia como parte de un programa para combatir la coccidiosis de los lechones. Deberán tenerse en cuenta las diferencias entre los programas para lechones y los programas para aves, un sector en que la quimioterapia y la profilaxis están firmemente asentadas como protocolo de gestión (Tabla 3).
 
Tabla 3. Quimioprofilaxis/quimioterapia contra la coccidiosis de los lechones.

  • Sólo unas pocas sustancias resultan adecuadas (o adecuadas con restricciones).
  • Sólo unos pocos productos están autorizados para su uso con lechones.
  • No es posible la simple administración en el agua o en el pienso.
  • Sólo es posible la administración (oral/inyección) individual.
  • Esfuerzo considerable en coste en la administración repetida.
 
Las sulfonamidas actúan principalmente en las fases asexuadas de la reproducción de los parásitos, pero deben administrarse varias veces. Hay un limitado éxito clínico si se administran tres veces (inyección de TMP/sulfa a los 4, 5 y 6 días de edad). En casos aislados, se han utilizado otros anticoccididas autorizados para su uso en aves, que son efectivos cuando se administran repetidamente. No obstante además de las limitaciones indicadas en la tabla 3, el índice de éxito clínico no es muy elevado.

El toltrazurilo, una sustancia sintetizada químicamente a partir de la triazina-triona, está disponible desde la década de los 80, principalmente para las aves (Baycox®). No está relacionado con ningún otro anticoccidiano. Su acción es la ruptura total del ciclo de desarrollo de los coccidios. Todas las fases intracelulares de la reproducción asexual del parásito resultan dañadas.

Las primeras experiencias del control de la coccidiosis de los lechones con toltrazurilo datan de principios de la década de los 90. ahora se puede encontrar en muchos países una formulación en suspensión oral desarrollada específicamente para lechones (Mundt, 2000). Varios estudios han dado resultados positivos (Tabla 4). La experiencia más amplia en condiciones de reproducción intensiva tuvo lugar en Dinamarca. La suspensión (Baycox® al 5%) está disponible desde el año 2000, aunque la experiencia obtenida mediante la administración del producto en condiciones de campo con un permiso especial se remonta a hace más de 5 años. En cuanto a la vacunación como medida de control, no hay vacunas disponibles y, por tanto, no es posible vacunar a los lechones contra la coccidiosis.
 
Tabla 4. Experiencia con toltrazurilo.

  • Un único tratamiento oral en la primera semana de vida (a la edad de 3, 4 o 5 días) controla la coccidiosis en lechones.
  • Hay una reducción significativa de la diarrea en la segunda y tercera semana de vida, así como una mejora duradera en la vitalidad de los lechones.
  • Las camadas son más regulares cuando se produce el destete a las 3 o 4 semanas y, por lo general, los lechones también tienen más peso (aproximadamente 500 g por animal, dependiendo de la presión infecciosa y la edad en el momento del destete).
  • Hay una marcada reducción de la necesidad de antibióticos para controlar las infecciones secundarias antes del destete (diarrea).
 
 
 
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